Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento del piso once poseía esa mañana de miércoles una cualidad que Cassandra había aprendido a reconocer durante los últimos noventa días de separación de su hijo recién nacido: ese silencio expectante que precedía a los momentos que alteraban la estructura completa de una vida sin posibilidad de retroceso. Eran las diez de la mañana del día noventa desde el nacimiento prematuro de Mateo, y la doctora Salaz







