Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa oficina del piso veinte olía a cuero caro y a ese tipo de poder que no necesitaba anunciarse porque impregnaba cada superficie, cada ángulo calculado del espacio diseñado para recordarle a cualquier visitante su posición en la jerarquía corporativa de Fontaine Industries. Cassandra estaba sentada en una de las sillas de respaldo alto frente al escritorio de caoba oscura, con las manos entrelazadas sobre su regazo en un gesto que pretendía transmiti







