Capítulo 34
La enfermera que le debe lealtad a Sam le informa sobre lo que ocurre, ignorando la súplica desesperada de Ariadna para que guarde silencio. La loba teme cómo reaccionará su secuestrador.
—¿Es cierto que estás embarazada? —gruñe Sam furioso, mientras la toma del cuello con fuerza.
—¡Es verdad! Así que ya no te sirvo. No solo estoy marcada, también llevo en mi vientre la semilla de otro lobo —responde Ariadna, manteniendo la firmeza pese a la amenaza que enfrenta.
Sabe que tien