Capítulo 37
Francia no puede evitar que sus manos tiemblen mientras intenta disimular el miedo. Sabe que cada palabra, cada gesto, podría condenarla.
Hace unas horas...
Recuerda lo que sucedió antes de emprender el viaje de regreso. Sam, con una frialdad aterradora, toma a Nadia del cabello y la arrastra hacia la celda. Una daga centellea en sus manos, lista para desgarrar la garganta de la loba.
—Iremos a *White Moon*, y si realmente amas a Nadia, deberás decir que todo está bien en este lugar