Capítulo 99
Ariadna besa a Bruno, una gran sonrisa de dibuja en su rostro, los dos lobos lentamente dejan caer la ropa al suelo.
Ella ama la manera en la que la toca, como su piel se roza con la suya, Bruno la carga de la cintura, ella entrelaza sus pies en la cadera del lobo.
En medio del vaivén, ella suspira agitada
—Asi... Asi —Ariadna levanta la cabeza sintiendo como su cuerpo vibra.
El Alfa gruñe, sonríe en medio de la excitación, le encanta ver a su esposa entregada en sus brazos, como la