- Bienvenida a mi humilde morada- La Diosa Luna era una mujer extremadamente hermosa, el sitió tenía un ambiente clásico y su decoración era netamente de Luna y de Licántropos, la frialdad podría ser insoportable para otros, pero aquello no era así para una Vampiresa que estaba con una actitud altanera aunque se encuentre en manos de un enemigo potencial
- ¿Piensas mantenerme como rehén? - Emma no se mostraba intimidada por la Diosa Luna
- Me imagino que ya te han dicho que 100 años de maldición