— ¡A buena hora te acuerdas que tenías una esposa en casa que te esperaba, Rocío se fue del país, de ha llevado a Alexander y Ángela — no sé que esperabas que ella haría después de enterarse de tu aventura! y dónde digas que te duele perderla te pongo una paliza, por qué eso sería demasiado hipócrita de tu parte, ¡cabrón!
— Papá, soy tu hijo, por qué no estás de mi parte, entiendo que no me solapes mi aventura, pero... ¿cómo puedes estar así de tranquilo cuando mi mujer me ha abandonado y se ha