— ¿Por qué no me disparaste a mí? ¡maldita desquiciada! ¡te voy a hacer pagar por lo que le has hecho a Angelina! —Lucien Black, estaba desesperado
El pequeño Lucien lloraba abrazado de su madre, le había revelado a su padre que Angelina, tendría un bebé, ella se quedó con el par de zapatitos amarillos en la mano, mientras que Lucien Black, los apretó con fuerza
— No llores más pequeño Lucien, llevaremos a mamá a atender, vamos, sigue a papá — el hombre iba casi ciego por las lágrimas que bajaba