El hermoso gato de pelaje gris y blanco, con grandes ojos gira azul, se le acurrucó al pequeño Lucien, cuando se agachó a cargarlo, al niño le gustó esa sensación de suavidad que sedoso pelaje del minino le provocaba
Lucen, lo llevó a escondidas a su habitación, ahí se quedó observándolos por algunos minutos, pudo ver qué el gato estaba un poco obeso y que tenía bigotes muy grandes
— Bueno pues.... ya qué insististe tanto para que te adoptara, te voy a poner un nombre, te llamaré señor bigotes,