ARIELLE BRIGTH Y ENMANUELL GIORDANO.
Mientras ella disfrutaba del paisaje, Enmanuell salió de la oficina luego de discutir la confusión con su jefe de seguridad, fue a ver a Arielle y la vio ir a las caballerizas, la siguió sigilosamente, y en completo silencio.
—Es muy hermosa, parece un ángel con ese vestido blanco y sus cabellos rubios. —pensó mirándola como el viento jugaba con sus cabellos, y su amplio vestido, la vio que comió muchas uva, de todas las que habían plantadas.
No por deleite