Gabriell se había cambiado de ropa, y Arielle estaba hecha un manojo de nervios, caminaba de un lado a otro, hacía tres horas que el cirujano había desaparecido las puertas del quirófano y no salía a dar noticias.
-Tranquila Ari, Enmanuell es un hombre fuerte, saldrá de esta...ya verás que si. -decía Gabriell tratando de tranquilizarla.
-Lo amo Gabriell, no dejé de amar a Enmanuell ni un solo momento todos estos años, y ahora estar aquí frente a él, y luego estar en esta angustia y no saber que