Tres dias después del nacimiento de Orquídea, Arielle y su pequeña fueron dadas de alta.
—Llegó la hora de ir a casa mi vida. —dijo Arielle tomando a su hija en brazos, salieron de la habitación, y pasaron al consultorio del Galeno para las indicaciones de ambas, se despidieron y salieron, todos caminaban de modo sincronizados por el destino, Arielle llevando en brazos a Cristal, y junto a Donatella y Alexey tomaron el ascensor para bajar al estacionamiento, y sin imaginar que en el trayect