CAPÍTULO 63: TUYO. TUYO. TUYO
PUNTO DE VISTA DE EMBER
La sola idea debería escandalizarme. Debería hacerme alejarme, buscar un lugar privado, comportarme como el omega apropiado que me enseñaron a ser.
En cambio, me hace arder.
—No me importa —jadeé—. Solo te necesito. Te necesito...
Él retira la mano.
De hecho, me quejo por la pérdida, y mi lamento suena vergonzosamente desesperado.
—Al baño —dice, y no es una pregunta—. Ahora mismo.
Me agarra de la mano y empieza a arrastrarme entre la multitud. Tropiezo tras él, con las