PUNTO DE VISTA DE KNOX
Entonces llora en silencio, secándose las lágrimas con una servilleta de una manera que claramente denota práctica, pero que no por ello es menos real.
Espero a que se recomponga, y cuando vuelve a levantar la vista, sonríe con una determinación que me dice que esto no ha terminado.
—¿Bailarías al menos conmigo en el baile de Nochevieja? —pregunta—. Un solo baile. Eso es todo. Por los viejos tiempos.
Debería decir que no. Siento cómo se cierra la trampa, cómo cada pequeña