PUNTO DE VISTA DE EMBER
En el instante en que abandonamos el caos, el mundo se tambalea.
Knox me guía por el vestíbulo, con la mano posesiva en mi espalda. La gente se aparta automáticamente: periodistas, jefes, personal... todos se apartan como si fuéramos radiactivos. Nadie me mira a los ojos, pero siento cada mirada clavada en mi piel.
Alcanzo a oír fragmentos de susurros: “Esa es ella—” “¿Viste…?” “El Rey Lycan—” “Su marido—”
Las cámaras disparan flashes. Alguien toma una foto a sesenta cen