Brook:
Una semana y media después.
Conté los sacos de grano que se iba a la comercializadora, en total eran doscientos y esto era más que suficiente para que se fueran. Cada uno pesaba al rededor de sesenta kilos o quizá un poco menos, que es el peso aproximado y adecuado para ser transportado.
Este era el único trabajo que tenía sola y me encantaba por qué me sentía útil.
—Eso sería todo señor Graham, los doscientos sacos de grano que pidió.
—Gracias señorita Morgan, está todo perfecto, aquí t