Mundo ficciónIniciar sesión—Rebeka por favor, puedes dejar ese teléfono, estamos en la mesa —reclamó Mercedes a su hija.
—No han traído la comida, solo busco la moto que me regalará Sebasthian cuando cumpla 18 años.
— ¡Que!, es mentira tía, no le creas a la enana.
—Sebasthian —dijo entusiasmada Rebeka y enseñando las fotos en su teléfono—, mira es hermosa, la quiero así con estas luces rosadas.
—Yo no te compraré una moto, aprecio mucho m







