MORGAN
Ocho meses, ese es el tiempo que he tenido que esperar para que estemos a solo semanas de conocer a nuestra hija, cuando pienso en el camino que hemos recorrido, creo que estoy dentro de la misma pesadilla, perder a Megan nunca fue una opción, y aunque casi se desliza de mis dedos la oportunidad de estar juntos, ahora es un hecho, es mía, para cuidarla, amarla, y protegerla de todo aquel que quiera hacerle daño.
—¿Sr. Morgan?
La voz de mi asistente personal, hace que salga de mi ensimi