NARRADOR OMNISCIENTE
Para cuando Lena termina de alistarse, alcanza a divisar a Brandon por la ventana, observa detenidamente cómo se sube a su auto, azota la puerta, enciende el motor y se pone en marcha de manera inusual, tanto, que las llantas rechinan sobre el pavimento, haciendo que a ella la recorra un escalofrío, la misma sensación cuando escuchas el sonido chirriante de las uñas sobre un pizarrón.
Se muerde el labio inferior, cierra la gruesa cortina y atiende la llamada entrante, mira