BRANDON
Necesito un maldito respiro, me conozco, cuando algo me obsesiona, no descanso hasta que lo consigo. Tampoco he tenido ningún problema para conseguir a una mujer, hasta ahora, reviso la hora que marca mi reloj de mano, llevo haciéndolo desde que vi a Megan salir agarrada del brazo de Morgan, ese hijo de mil putas.
Su vestido rojo se estallaba a su cuerpo como una segunda piel, sus pechos resaltaban, incluso él la deseaba follar en ese mismo momento, y el que pueda llegar a ser el prim