ARYA
El aire se comprime en mis pulmones, siento frío todo mi cuerpo, de pronto, los recuerdos del pasado galopan con furia en mi memoria y todas la emociones que creía muertas y enterradas, renacen, mi estúpido corazón palpita con rabia, no me puedo mover y mi garganta se cierra cuando intento hablar.
—Me ofendes, Arya —comienza a caminar hacia mí—. ¿Acaso no me extrañaste?
Intento pensar rápido, estoy a varios metros de distancia de donde se escucha el revuelo por el accidente, por lo que a