Capítulo 5. Conflictos inesperados.
Al día siguiente me levanté temprano y me dirigí a la cocina, como no mi madre ya estaba levantada. Al verme aparecer se giró y me lanzó una mirada insatisfecha y herida antes de darme los buenos días, yo solamente fingí una sonrisa y me dirigí a la cafetera a preparar café.
_No deberías beber tanto café, no es nada bueno...
_Mamá, no has pensado en centrarte en tu problema.
_¿Mi problema?
_Sí, está claro que tienes un problema con el alcohol.
_Porque beba un poquito cada día no significa que