La reputación de Claudia cayó en picado de la noche a la mañana.
Además, Grupo SánchezSalinas había invertido todos sus recursos en el diseño y en los embajadores de la marca, descuidando así la calidad de la ropa.
Esto llevó a una oleada de críticas en línea sobre la mala calidad de los productos.
Provocando que los consumidores que ya habían hecho pedidos, pero aún no habían recibido su mercancía, empezaran a solicitar devoluciones.
El escándalo también alcanzó a la embajadora de la marca, Ros