Capítulo 423
Alejandro miró a su hermano miserable, Benedicto, sentado en el asiento del copiloto, y mostró una expresión de resignación.

Pero Benedicto, por su parte, parecía de buen humor, manteniendo una leve sonrisa en sus labios.

Siguiendo la ruta del día anterior, empezaron a buscar casa por casa.

Con Alejandro y Benedicto actuando como traductores humanos, la eficiencia de ese día fue mucho mayor que la del día anterior. Además, Fabiola finalmente tuvo la oportunidad de presentar adecuadamente los pro
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