Fabiola logró esperar hasta la tarde antes de conducir al bar.
El bar apenas había abierto, solo unos pocos empleados estaban ocupados.
Al saber que Fabiola quería las grabaciones de vigilancia del día anterior, el personal del bar se mostró un poco reacio.
Fabiola frunció el ceño: —Ayer, unos hombres desconocidos me llevaron, estuve a punto de ser agredida. Si denuncio, su bar también se verá afectado, ¿no?
El empleado respondió: —Déjame hablar de esto con el gerente.
Minutos después, el emplea