Fabiola sacó su teléfono y abrió el Snapchat de Penélope.
Ahora, solo noticias concretas podrían permitirle saber en qué creer.
Pero desde la última vez que hablaron, Penélope no le había enviado ningún mensaje.
Recuerdaba que Penélope dijo que sería fácil encontrar la información.
Pensó un momento y decidió enviar un mensaje preguntando cómo iba la búsqueda.
Justo en ese momento, la voz de Benedicto se escuchó de nuevo desde fuera: —¿Cariño?
El corazón de Fabiola tembló, y casi deja caer su tel