Grupo Salinas era una pequeña empresa con seis accionistas en total. Fabiola era el mayor accionista, pero como la elección era para un miembro de la familia Salinas, el ex CEO, Gaspar, no tenía derecho a voto.
Solo los otros cinco podían tomar la decisión final sobre quién sería el próximo CEO.
De estos cinco, dos ya eran partidarios de Cedro, lo que significaba que definitivamente estarían del lado de Claudia.
Lo que Fabiola necesitaba hacer era convencer a los otros tres para que se pusieran