—Mamá, ¿vas a trabajar esta noche? —. Avery entró en mi habitación a la mañana siguiente mientras elegía algo que ponerme para esta noche. Acabo de terminar de bañarme, así que aún llevo puesto el albornoz. Pero ya llevo puesta la ropa interior.
Seguía en pijama largo mientras sostenía su osito de peluche favorito en una mano.
Me agaché a su altura y la acerqué.
—Sí, mamá tiene que trabajar esta noche. ¿Te pasa algo?
Ella negó con la cabeza y de repente me rodeó el cuello con la mano, abrazándo