Capítulo 39.
Chase.
Una hora después de estar aquí arriba los lobos se encontraban lo suficientemente a salvo como para comenzar a quejarse.
¿De qué? Sobre cualquier cosa, literalmente.
Tenían frío, tenían calor, querían un baño... y no precisamente una regadera, sino un sanitario.
La mayoría de los problemas podían ser solucionados por el Alfa Noa, pero no todos. En algún punto cercano tendría que enviar a lobos abajo a buscar pañales, por ejemplo.
-Ya me he quedado más tiempo del que debería en este lugar