Capítulo 30.
Rose.
Yo no coqueteaba con el peligro, era el peligro el que tocaba a mi puerta con una descarada sonrisa y una invitación al baile del príncipe.
¡Ja! Ahora yo era un Pollo princesa.
El elevador de la entrada de la clínica subía muy lentamente. Mi propio carruaje que me llevaba al evento principal.
No quería decirlo delante de nadie de la manada pero estaba preocupada. Preocupada por el cabezota de mi pareja quien seguramente haría alguna tontería como atraer la atención de los Bersakers para da