Mientras iba por las escaleras, Gerald siseó y sacudió la cabeza al pensar en Kyle Wright. Comprendía bien lo brusco que era el hombre, en especial cuando habló de su nieta, Verónica.
Al principio, no estaba seguro de cómo tomarlo, pero sentía que no tenía otra opción. Necesitaban ayuda desesperadamente, y parecía que al príncipe Adi le agradaba Kyle. Era normal como monarca del lugar, pues se hablaba de que Kyle Wright iba a construir un hotel en Fridonia, la cual era una inversión más para