181. Te he encontrado
Tarkin
El viento seco del desierto me golpea en la cara mientras observo las cuevas en la distancia. Cada fibra de mi ser me empuja a correr hacia ellas, a destruir a cualquiera que esté entre Sofía y yo. Pero no puedo… no todavía. Aún estamos esperando la señal de los alfas de las otras manadas.
Mis manos tiemblan de la frustración, y cada segundo que pasa se siente como un golpe más a mi paciencia. Mi lobo interior está inquieto, desgarrando mi control con su deseo de correr, de pelear, de re