Punto de vista de Sienna
Jax no pudo aguantar más, estiró la mano y tomó por la ropa al médico, Aidan se apresuró a alejarlo antes de que lastimara al pobre doctor que se había puesto pálido.
—Dígame qué pasó con mi hijo, de una buena vez digalo.
—Tranquilo, señor, déjeme terminar de hablar, lo que pasa es que su esposa no va a tener un hijo.
—¡¿Quééé?! —Exclamó Jax, a punto de un colapso.
Aidan y yo miramos al médico sin entender nada.
—Lo que quiero decirle es que su esposa no va a tener un