Punto de vista de Aidan
Los días siguientes los pasamos en una paz que sentía que merecíamos, y aunque Sienna seguía rechazando mis intentos de acercarme, algo había cambiado, porque ya no se levantaba de la mesa cuando yo me sentaba, estaba comenzando a tolerarme.
También cuando me hablaba su tono era tranquilo, y ya no rehuía a mi mirada cuando la veía a los ojos, estaba cediendo de a poco, sabía que sería difícil volver a tener lo que teníamos antes en tan poco tiempo, nuestra relación iría