Punto de vista de Aidan
El teléfono sonó por la mañana, era Tasha.
—Aidan, ya leí el contrato, y no lo voy a firmar, no estoy de acuerdo con la cláusula octava, ni con la doce, ni con la quince, las voy a cambiar, o no hay boda, ¿me oyes?
—Tasha, no se cambia nada, el contrato lo redactó mi abogado, y está cerrado, lo firmas, o se cancela la boda, y asumes las consecuencias, te lo dije anoche, y te lo repito ahora, nada se cambia.
—Aidan, la cláusula octava me prohíbe entrar a tu estudio, ¿tú t