Punto de vista de Aidan
Más tarde llegamos a la mansión, todavía me daba vueltas en la cabeza lo que Sun había hecho en la sala de juntas. Verla pararse frente a mi padre y cerrarle la boca a todos los socios con esa seguridad me había dejado helado.
—¡Mami! ¡Señor grande! —escuchamos un grito en cuanto entramos en el recibidor.
Leo bajó las escaleras corriendo, detrás venía la señora Greyson tratando de alcanzarlo, el niño ni siquiera miró a su madre. Se fue directo hacia mí, estiró los brazo