Todos miraron la foto ampliada en la pantalla con la boca abierta, incapaces de dejar de verla durante mucho tiempo.
Solo recuperaron el sentido unos momentos después y se volvieron a ver con incredulidad. Sus miradas parecían sugerir: "¿Es esto una ilusión? ¿Hay una foto de una mujer en el teléfono de nuestro presidente?"
¡Pero no fue una ilusión!
Se encendieron, incapaces de ocultar su deseo desenfrenado de chismes. Estiraron el cuello para ver más de cerca el rostro de la mujer en la panta