— Así que volvió con la misma chica que lo engañó con su mejor amigo — dijo sorprendido — No deberías sentirte mal, llevo una hora y media aquí contigo, eres una chica muy dulce, Harry es el que acabó perdiendo al dejarte ir — mordió su hamburguesa
— No he podido dormir porque todo lo que hago es pensar en él y cada que escucho una canción triste o de amor pienso, demonios, yo sé que es pésimo para mí, yo lo sé, mi cabeza sabe eso, pero mi corazón no deja de quererlo — miré al chico frente a mí