Mundo ficciónIniciar sesiónHoras antes, mansión de Arcadia, despacho.
Me llevan a punto de empujones y me río por dentro, memorizo los rostros de los imbéciles que se atreven a tocarme, ¿acaso no saben quién soy? No me deshago de ellos, no los mato aún porque quiero saber qué sigue en este j







