Mundo ficciónIniciar sesión—Sí, sé que dije que ya iba a retirarme para descansar, pero bueno ya me conoces, no pude tomar distancia de la empresa, vi la oportunidad de volver y ni siquiera lo dudé —dice Samantha hablando por teléfono mientras acomoda la cuchara de plata al lado de la taza de té que ha preparado esperando a su visita.
—¡Eres una desquiciada del trabajo, ya tienes edad y dinero para irte a recorre el mundo en crucero llevándote contigo a todo el sexy equipo de polo del club! —exclama Daiana






