Guadalupe se levantó, decidiendo que era momento de aligerar el ambiente, antes de que esos dos discutieran más fuerte.
— Bueno, ya es tarde, ¿Por qué no llevas a la señorita Blackwell a la casa grande, Toño?
Tony asintió, levantándose.
— Sí, supongo que la princesa necesita su sueño de belleza. Aunque con esa cara de pocos amigos, va a necesitar dormir como un oso en invierno.
Marjorie lo fulminó con la mirada, pero había un brillo de diversión en sus ojos.
— Y tú vas a necesitar un milagro pa