Por un momento, el tiempo pareció detenerse, como si el mundo entero contuviera la respiración. Luego, como si alguien hubiera presionado el botón de reproducción, el caos se desató.
Tony Treviño, con la agilidad de un felino, se lanzó hacia adelante, su cuerpo moviéndose por puro instinto. En un abrir y cerrar de ojos, había desarmado a Blake Thompson de un golpe certero.
Mientras tanto, Marjorie Blackwell, con el rostro pálido y los ojos abiertos de par en par, corrió hacia donde Danna Mitche