Narrado por Liam Donovan
La noticia de que tendríamos una niña había dejado una estela de felicidad en la casa, pero esa noche, mientras las sombras de los pinos se proyectaban en el techo del dormitorio, sentí que Mia no estaba del todo presente. Estaba demasiado quieta, con la mirada fija en la cuna de madera que acabábamos de comprar.
—¿Pecas? Estás en modo procesador otra vez —le dije, pasando un brazo por sus hombros—. ¿Qué pasa por esa cabeza?
Ella suspiró y se giró hacia mí, apoyando la