POV: DAMIÁN
La calma es una droga peligrosa. Te hace creer que el mundo ha olvidado tus pecados solo porque tú has dejado de confesarlos. Llevábamos dos años en la Patagonia, y por primera vez en mi vida, mis manos no buscaban un arma al despertar. Pero el destino, o la genética, siempre encuentra una forma de llamar a la puerta.
Fue una mañana de invierno, con la escarcha cubriendo los botes de pesca. Un hombre apareció en la orilla. No vestía trajes de grafeno ni traía drones. Vestía un unifo