Llegamos a la playa en silencio. Desde que Alex se encontró con su socio, comenzó a comportarse de una manera extraña, se puso un poco más serio y hasta lo noto un poco más nervioso. Cada vez me convenzo más de que no esperaba encontrárselo.
—¿Todo bien? —cuestiono mientras tiramos una manta sobre la arena.
Él asiente con aspecto distraído y me mira con una media sonrisa antes de sentarse y comenzar a desempacar algunas de las cosas que trajimos. Agua, libros, frutas y crema protectora. Mira ha