CAPÍTULO 58
Cuando levanto los ojos hacia él, me asusto y bajo inmediatamente la mirada. Tiene un aspecto tan aterrador. Me muerdo el labio, haciendo todo lo posible para no romper en llanto. Nadie me ha dado tanto miedo, ni siquiera Nounou.
—Te he preguntado algo.
—N-No.
—¿¡ENTONCES POR QUÉ DEMONIOS LO SACASTE !?
Grita, haciéndome saltar en mi sitio.
—L-Lo siento.
—¿Lo sientes ? De verdad, Bella. Después de todo, solo tienes un maldito “lo siento” para decir.
Se frota la cara con una mano y lu