Varios suspiros se me escapan y dejo caer los hombros, toda la concentración que tenía y esa pequeña chispa de emoción se ha escapado, pero no puedo dejar que este desanimo me afecte, tengo que asistir a mis clases, de lo contrario, le dirán al rey sobre mi ausencia y muy probablemente me regañe. Acomodo la falda de mi vestido y retomo mi camino.
Durante mis clases de piano, no aparto la vista de mi profesor, que arquea una ceja cuando se da cuenta de mi mirada, luego se sienta en una banca y s