—Sufrimos cuando no la tenemos cerca, sabiendo que está ahí, esperándonos... es un martirio y una agonía constante, desafortunadamente, son uniones que no podemos romper.
—Es por eso que me voy a dar a la tarea de conocerlo y abrirme a la idea de amarlo, no voy a cerrar mi corazón a usted, solo... téngame paciencia, por favor, es lo único que pido.
Su mirada se ilumina, una radiante sonrisa se dibuja en sus labios, de la emoción, toma mis manos entre las suyas y las lleva hasta su corazón, dejá