Besos apasionados, gemidos pasivos, aquel vaivén lento que despertaba fuertes sensaciones que erizaban cada bello en la piel desnuda. Instinto, salvajismo, sin nada de amor cruzando una línea que tan solo debía de ser natural. El aroma que embriagaba a un lobo y la sumisión de su hembra, era lo normal…lo que debía de ser.
Marcus tomaba del cabello a Agatha, forzándola a mirarlo mientras la penetraba violentamente sin piedad alguna. Aquella loba había despertado sus instintos carnales desde el p