Mundo ficciónIniciar sesiónUn par de segundos después, la rubia, el abogado y el padre de Juliana habían abandonado el departamento dejándome con grandes dudas y una frustración mezclada con impotencia por no haber obtenido información suficiente.
Me senté, soltando un gran suspiro de cansancio, y llevándome ambas manos a mi cabello.
Estaba tan cerca, tan cerca de tener algo, una pista, un indicio, lo sentía, algo me decía que iba por buen camino.
Le di un gran golpe a la mesa y me levanté furio







